Hamburgo. Primera ciudad que prohibe la entrada de coches diésel

 In Nuevas medidas sostenibles

Hace unas semanas os contábamos que las ciudades alemanas estaban en los juzgados peleando por el derecho a poder decidir sobre la expulsión de los contaminantes motores diésel de sus calles. Un dictamen que finalmente se ha producido en el Tribunal Administrativo Federal de Alemania después de la impugnación de los estados de Renania del Norte-Westfalia y Baden-Wuerttemberg. Algo que en la práctica abre las puertas a la puesta en marcha de este tipo de prohibiciones.

Hamburgo. Primera ciudad que prohibe la entrada de coches diésel

¿Qué supone la prohibición a la entrada de coches diesel?

Ahora Hamburgo se ha situado como la primera gran ciudad que ha puesto en marcha esta agresiva medida. Los empleados del ayuntamiento de la ciudad han comenzado la colocación de los primeros avisos de la prohibición de entrada los dos primeros tramos en que se aplica. Una prohibición que supondrá multas de entre 25 y 75 euros para los infractores.

Para diferenciar a los vehículos, las ciudades pondrán en marcha un sistema de matrículas que permitirá identificar a los modelos según su nivel de contaminación. De esa forma los más peligrosos llevarán una placa roja, los intermedios una amarilla, y los más respetuosos con el medio la verde. Según el color de la matrícula, el vehículo podrá entrar o no en determinadas zonas de las ciudades.

Estas medidas ya están empezando a afectar a aquellas marcas alemanas más expuestas a las motorizaciones diésel, como Volkswagen o BMW, que después de la confirmación de fallo de los tribunales, han visto sus acciones caer en bolsa. Y eso que todavía estamos en una primera fase donde muchas administraciones públicas se muestran temerosas de aplicar esta norma por miedo a la repercusión política.

En cuanto se empiece a popularizar, serán cada vez más ciudades las que apliquen una medida destinada a reducir los elevados niveles de las peligrosas partículas que expulsan los motores diésel. Algo que afectará a los planes de compra de muchos usuarios que a pesar de no estar afectados de forma directa por la medida, si pueden temer que esta se ponga en marcha en algún momento en su ciudad. Un efecto psicológico que sin duda ayudará a acelerar la caída del diésel en Europa.

Ahora se abre un periodo que muchos usuarios afrontan con incertidumbre. Personas que se acaban de comprar un diésel, o aquellos profesionales que podrían verse afectados a nivel laboral por las posibles consecuencias de esta sentencia. Millones de usuarios que no saben que pasará a partir de ahora en su ciudad y que sin duda afectará a las nuevas compras de coches diésel.

Pero lo que está claro es que simplemente la amenaza de que las ciudades puedan en cualquier momento imponer un cierre a los coches diésel, puede ser ya de por si una poderosa herramienta para darle la puntilla a una tecnología extremadamente contaminante y peligrosa, que ha visto caer su cuota de mercado en Europa, pero que todavía mantiene casi la mitad de las ventas.

También será un aliciente extra a unos adormilados fabricantes alemanes que incluso se enfrentan a las amenazas de las ciudades de dejar de comprar sus vehículos si no se ponen las pilas y crean una oferta de modelos eléctricos para el transporte privado y público. Marcas como Mercedes, que a pesar de su ambicioso programa eléctrico continúa con grandes inversiones en los diésel.

¿Qué os parece este nueva medida? ¿Crees que es un paso hacia ciudades muchos más responsables con el medio ambiente? Déjanos tus comentarios y opiniones ante esta nueva medida.

Vía | Thelocal

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